Fluidoterapia

La fluidoterapia
Es una de las medidas terapéuticas más importante y más frecuentemente utilizadas en la medicina. El equilibrio del volumen y la composición de los líquidos corporales que constituyen el medio interno se mantienen por la homeostasis, que W.B Cannon (1932) definió como “el conjunto de mecanismos reguladores de la estabilidad del medio interno”. Si falla la regulación el equilibrio se altera. Entonces el objetivo principal de la fluido terapia es la recuperación y el mantenimiento del equilibrio hidroelectrolitico alterado.

El empleo de este tipo de tratamiento requiere unos conocimientos básicos sobre la fisiología del agua y los electrolitos, la clínica y la fisiopatología de los desequilibrios hidroeléctricos. Solo disponiendo de esta información estaremos en condiciones de saber en cada situación clínica que liquido se necesita, cuanto y cuando debe administrarse.

En el comercio existen muchas soluciones ya preparadas para la reposición de déficit de líquidos. Cuando el volumen plasmático se encuentra contraído como resultado de la simple perdida de líquidos y electrolitos, el defecto puede ser corregido en muchos pacientes por la simple reposición de soluciones cristaloides.

Soluciones cristaloides

Son aquellas que contienen agua, electrolitos y/o azucares
en diferentes proporciones y que pueden se hipotónicas, hipertónicas o isotónicas respecto al plasma.

Su capacidad de expandir volumen va a estar relacionada con la concentración de sodio de cada solución, y es este sodio el que provoca un gradiente osmótico entre los compartimientos extravasculares e intravascular.

Así las soluciones cristaloides isotónicas respecto al plasma, se van a distribuir por el fluido extracelular, presenta un alto índice de eliminación y se puede estimar que a los 60 minutos de la administración permanece solo el 20% de volumen infundido en el espacio intravascular. Por el otro lado, la perfusión de grandes volúmenes de estas soluciones puede derivar en la aparición de edemas periféricos y edema pulmonar.

Cristaloides hipotonicas

CRISTALOIDES HIPOTONICAS:

Hipo salino al 0.45%: Aporta la mitad del contenido de NaCl que la solución fisiológica. Ideal para el aporte de agua libre exenta de glucosa.

Cristaloides isoosmotica
Se distribuyen fundamentalmente en el liquido extracelular, permaneciendo a la hora de 20% del volumen infundido en el espacio intravascular. Se distinguen varios tipos.

Solución fisiológica 0.9%

       Indicada para retener líquidos y electrolitos especialmente en situaciones de perdidas importantes de cloro (estados hiperemeticos) ya que la solución fisiológica la proporción cloro:sodio es 1:1 mientras que en el liquido extracelular es de 2:3. Se requiere infundir de 3-4 veces el volumen de perdidas calculado para normalizar parámetros hemodinamicos.

Solución Ringer:

        Solución electrolítica balanceada en la que la parte de sodio de la solución salina isotónica es sustituida por calcio y potasio, su indicación principal radica en la reposición de perdidas hidroelectroliticas con depleción del espacio extravascular.

Solución Ringer lactato:

         La mayoría de las soluciones cristaloides son acidoticas y por tanto pueden empeorar la acidosis tisular que se presenta durante la hipo perfusión de los tejidos ante cualquier agresión.

         Esta contiene la siguiente proporción iónica: Na= 130mEq , Cl= 109mEq , lactato= 28 mEq , Ca2= 3mEq y K= 4mEq.

 

Solución glucosada al 5%

         Sus indicaciones principales son como solución para mantener la vía, en las deshidrataciones hipertónicas (por falta de ingesta de líquidos, intensa sudoración, etc.) y para proporcionar energía durante un periodo corto de tiempo.

Solución glucofisiologica:

          Eficaz como hidratante, para cubrir la demanda del agua y electrolitos, su composición es dextrosa 5g y 0.9 gramos de sodio por cada 100ml.


Cristaloides hipertónicas:

Solución salina hipertónica:

        Se recomienda al 7.5% con una osmolaridad de 2400Osm/L. es aconsejable monitorear los niveles de sodio plasmático y la osmolaridad para que no rebasen el dintel de 160mEq/L y 350mOsm/L respectivamente, su mecanismo de acción es un incremento de la concentración de sodio y aumento de las osmolaridad que produce al infundir el suero hipertónico en el espacio extracelular (compartimiento vascular).


Soluciones glucosadas al 10%, 20% y 40%:

     Aportan energías y movilizan sodio desde la célula al espacio extracelular y potasio en sentido opuesto. La glucosa produciría una deshidratación celular, atrapando agua en el espacio intravascular. Otro efecto seria una acción protectora de la célula hepática, ya que ofrece una reserva del glucógeno al hígado y una acción tónico-cardiaca, por su efecto sobre la nutrición de la fibra miocardiaca.

 

Manitol

Características:

Diurético osmótico
Favorece el paso del agua desde el tejido cerebral al espacio vascular
Efectos aparecen en 15 segundos y duran varias horas
Presentación de Manitol 20% en solución de 500ml

Indicaciones:   H.I.C (hipertensión intracraneal). TCE (traumatismo cráneoencefálico)

 

Precauciones:

Vigilar Na, K, Glicemia y presión arterial.
Vigilar Osmolaridad.
Vigilar frecuencia cardiaca y diuresis.
Puede producir HIC por aumento de volemia, aumento de flujo cerebral y efecto rebote.

 

Contraindicaciones: Shock Hipovolemico.


Soluciones coloidales

Soluciones que contienen partículas en suspensión de alto peso molecular que no atraviesan las membranas capilares, de forma que son capaces de aumentar la presión osmótica plasmática y retener agua en el espacio intravascular. Así pues, las soluciones coloidales incrementan la presión osmótica y la efectividad del movimiento de fluidos desde el compartimiento intersticial al compartimiento plasmático deficiente.

Las características que deben poseer son:
Tener capacidad de mantener la presión osmótica coloidal durante algunas horas.
Ausencia de otras acciones farmacológicas
Ausencias de efectos antigénicos, alergenicos o pirogénicos.
Ausencias de interferencias  con la tipificación o compatibilización de la sangre.
Estabilidad durante periodos prolongados de almacenamiento y bajo amplias variaciones de temperatura ambiente.
Facilidad de esterilización.
Características de viscosidad adecuadas para la infusión.
Los hay naturales y artificiales.

Albumina
Proteína oncótica activa, cada gramo de albumina es capaz de fijar 18ml de agua libre en el espacio intravascular. Se comercializa en soluciones salino a diferentes concentraciones (5,20 y 25%). Las soluciones de albumina contienen citrato, que tienen la capacidad de captar calcio sérico y dar lugar a una hipocalcemia con el consiguiente riesgo de alteración cardiaca y renal.

 

Características generales de las albuminas:

Solución coloide natural
Gran expansión volumen plasmático
(25g aumenta volemia a 400cc)
A los 2 segundos alcanza espacio intravascular.
Vida media de 4-16 horas.
Carece de factores de coagulación.

 

Presentación:

albumina de 20% 50cc. 200mg/ml.

 

Indicaciones:

Situaciones de hipovolemia: shock, quemaduras, etc.
Situaciones de hipoproteinemia: ascitis, malnutrición, etc.

Soluciones electrolíticas


Gluconato de calcio: Tratamiento de la hipocalcemia, y en los trastornos del ritmo ocasionados por fármacos bloqueantes de los canales de calcio.
Fosfato monobásico de potasio: Hipokalemia.
Fuente de potasio y fósforo en nutrición parenteral y en soluciones intravenosas de gran volumen.
Bicarbonato de Sodio: Acidosis metabólica, acidosis láctica primaria y otras condiciones que ameriten alcalinización sistémica. Sodio al 5%.

Complicaciones de la Fluidoterapia.

Las complicaciones secundarias  a la administración de fluidos son mas comunes de lo que se piensan y su gravedad depende de la situación y causa por la que se están empleando. En demasiadas ocasiones estas complicaciones son valoradas o interpretadas como benignas, sin considerar las situaciones críticas alas que nos puedan lleva.
 
Los efectos más frecuentemente relacionados con la infusión exagerada de volumen son: la sobrecarga cardiovascular y el edema pulmonar. Pero no debemos olvidar que existen otros cuadros que no por ser menos frecuentes son menos importantes, entre ellos destacamos: isquemia mesentérica, edema cerebral, defectos de la coagulación, alteraciones de la oxigenación tisular e hipoproteinemia.